MEMORIAS CHOQUE DE TRENES
Los adolescentes están enfrentando riesgos de violencia, embarazo y VIH enfermedad mental, abuso, negligencia, educación inadecuada, abuso de sustancias, pobreza y otras fuentes que ponen en grave riesgo su futuro y, por ende, el nuestro. Uno de los aspectos más sorprendentes de esta crisis es lo poco que hemos involucrado a los padres como parte de la solución. Si bien se necesitan iniciativas en todos los niveles, desde el desarrollo comunitario a los cambios en las políticas, con frecuencia perdemos de vista a uno de los grupos que pueden y más quieren ayudar a los adolescentes: sus padres.
El hecho de que al crecer los hijos los padres no tengan la misma visión de la vida que ellos, habla de la diferencia entre generaciones que se presenta dentro del ciclo vital. Esta diferencia se ha visto más notable en la actualidad ante las dificultades antes mencionadas que se presentan dentro de nuestra cultura. El choque de generaciones no puede congelar la situación y paralizar la intervención por parte de los padres. Es hora de ver la situación desde la protección y la compañía que como padres esta obligados a hacer.
¿Qué pasa con los adolescentes?
Los adolescentes deben adaptarse a un cuerpo que duplica su tamaño y adquiere características sexuales; aprender a manejar los cambios biológicos y los
sentimientos sexuales que los acompañan y a practicar conductas sexuales saludables. Su tarea también incluye establecer una identidad sexual y desarrollar habilidades para las relaciones románticas
Suelen atravesar cambios profundos en su forma de pensar durante la adolescencia, lo que les permite comprender y coordinar ideas abstractas más
efectivamente, pensar en distintas posibilidades, ensayar hipótesis, pensar en el futuro, pensar sobre el pensamiento y construir filosofías.
Los adolescentes adquieren una nueva y potente habilidad para comprender las relaciones humanas, en las que, una vez que aprenden a “ponerse en el lugar de otra persona”, aprenden a tener en cuenta sus propias perspectivas y las de los demás simultáneamente, y a usar esta nueva capacidad para resolver conflictos y problemas en las relaciones.
En relación con todos estos cambios notables, los adolescentes adquieren nuevas habilidades para pensar y planificar el futuro, para utilizar estrategias más sofisticadas en la toma de decisiones, solución de problemas y resolución de conflictos y para moderar los riesgos que toman, y así alcanzar sus metas en lugar de ponerlas en peligro.
Construyendo sobre estos cambios y las habilidades resultantes, los adolescentes típicamente desarrollan un entendimiento más complejo del comportamiento moral y los principios subyacentes de justicia y afecto, cuestionando creencias de la infancia y adoptando valores, visiones religiosas y sistemas de creencias personalmente más significativos para guiar sus decisiones y comportamientos.
Con relación a estos cambios, los adolescentes tienden a adquirir la habilidad de identificar y comunicar emociones más complejas, comprender las emociones de otros de maneras más sofisticadas y pensar acerca de las emociones de manera abstracta.
Las diez tareas para los adolescentes*
Si bien los jóvenes típicamente tienen amigos durante toda la infancia, los adolescentes suelen desarrollar relaciones de pares que juegan un papel mucho más importante para brindar apoyo y conexión en su vida. Tienden a pasar de amistades basadas en gran medida en compartir actividades e intereses a otras basadas en compartir ideas y sentimientos, con el consiguiente desarrollo de confianza y entendimiento mutuo.
Hasta cierto punto, la formación de la identidad es un proceso que dura toda la vida, pero los aspectos cruciales de la identidad se forjan típicamente durante la adolescencia, incluyendo el desarrollo de una identidad que refleja un sentido de individualidad y la conexión con personas y grupos valorados. Otra parte de esta tarea es desarrollar una identidad positiva con respecto al género, los atributos físicos, la sexualidad, la etnia y, si fuera el caso, el hecho de ser adoptado; también deben desarrollar una conciencia de la diversidad de grupos que conforman la sociedad.
Los adolescentes gradualmente adoptan los papeles que se esperará de ellos durante la adultez, aprendiendo a adquirir las habilidades y manejar las múltiples demandas que les permitirán moverse en el mercado laboral y satisfacer las expectativas en cuanto a su compromiso con la familia, la comunidad y la ciudadanía.
Si bien algunas veces la tarea de los adolescentes ha sido descrita como “separarse” de los padres y otros cuidadores, se la considera ahora más como una tarea conjunta de adultos y adolescentes para negociar un cambio que establezca un equilibrio entre la autonomía y una conexión continua, enfatizando una u otra según los antecedentes étnicos de cada familia.
¿Qué necesitan los adolescentes de los padres?
Los adolescentes necesitan que sus padres desarrollen y mantengan una relación que les ofrezca apoyo y aceptación, mientras acomodan y afirman su creciente madurez.
Los adolescentes necesitan que los padres estén al tanto y les demuestren que lo están de sus actividades, incluyendo el desempeño escolar, experiencias laborales, actividades extraescolares, relación con sus pares y con los adultos, y la recreación, a través de un proceso que, de manera creciente, involucre una menor supervisión directa y una mayor comunicación, observación y trabajo en conjunto con otros adultos.
Los adolescentes necesitan que sus padres sostengan una serie de límites claros pero progresivos, manteniendo las reglas y los valores familiares importantes, sin dejar de estimular una mayor capacidad y madurez.
Los adolescentes necesitan que los padres les suministren información permanente y apoyen su toma de decisiones, valores, habilidades y metas, y que los ayuden a interpretar y transitar por el mundo, enseñándoles con el ejemplo y el diálogo continuo.
Los adolescentes necesitan que los padres les aporten no solo una adecuada alimentación, vestimenta, techo y cuidados de salud, sino también un ambiente familiar que dé apoyo y una red de adultos que se preocupe por ellos.
PADRES: La tarea es ardua pero gratificante, adelante tus hijos te necesitan.Estrategias para padres