El Fondo de Empleados destina parte de los recursos del Fondo de solidaridad a lo que se ha denominado calamidad doméstica.
Una calamidad doméstica, según nuestro reglamento, son aquellas pérdidas económicas o materiales inesperadas debidas a asonada, terrorismo, terremoto, explosión, incendio, inundación o destrucción violenta ocurrida a la vivienda del asociado y que afecte su patrimonio o la salud de su familia.
También aplica para eventos inesperados en salud relacionados con enfermedades catastróficas y cirugías de alto riego de los asociados y sus beneficiarios u otros eventos que realmente afectan su situación económica, igualmente fenómenos de orden público.
Un dato importante es que el insuceso debe lesionar gravemente el patrimonio del asociado o su estabilidad económica.
A marzo de 2004, el Fondo de solidaridad entregó 5 auxilios por calamidad doméstica por valor de $5’.370.000